La liposucción estándar tiene ventajas, pero también limitaciones

La liposucción es un procedimiento quirúrgico dirigido a eliminar el tejido graso de las zonas del cuerpo, incluyendo las mejillas, el abdomen o las nalgas, entre otras. La operación, dependiendo de las características del paciente, suele durar entre 30 minutos y 2 horas y se realiza con anestesia local, bien por vía oral o intravenosa. El postoperatorio tampoco representa un grave problema en cuanto a las molestias propias de una intervención. Tomando la medicación oportuna, el malestar desaparecerá en un lapso de tiempo de 2 a 3 días, pudiendo reincorporarse a su puesto de trabajo en menos de una semana. La liposucción estándar tiene ventajas, pero también limitaciones. Con esta técnica, orientada a la eliminación de grandes depósitos de grasa, no lograremos tener un cuerpo ideal, de formas armónicas.
Una de las alternativas a este método terapéutico es la lipoescultura de alta definición
A diferencia de la liposucción tradicional, esta se centra en determinadas zonas del cuerpo, eliminando pequeñas cantidades, esos excesos de grasa que no es posible corregir con una alimentación saludable o el ejercicio físico, por ejemplo.
